REFLEJOS PRIMITIVOS Y DESARROLLO INFANTIL

Tras su nacimiento, el bebé tiene unos reflejos que son esenciales para la supervivencia y para su posterior desarrollo. Se trata de movimientos automáticos, que no están controlados de forma voluntaria, sino dirigidos desde la parte más primitiva de su cerebro: el tronco encefálico. A estos movimientos automáticos, que por ejemplo permiten al bebé descender por el canal del parto o succionar nada más nacer, se les conoce como reflejos primitivos.

A medida que los bebés se convierten en niños pequeños, sus reflejos primitivos deben integrarse en un movimiento más maduro o voluntario. Si esas acciones instintivas permanecen activas más allá de la edad típica, nos referimos a ellas como reflejos primitivos retenidos o no integrados.

Si estos reflejos se mantienen durante demasiado tiempo pueden ocasionar en el niño retraso en el desarrollo motor, problemas emocionales, de atención, de concentración, hiper-actividad, hipo-actividad, problemas con el lenguaje etc…

En Alba Bar Centro de Fisioterapia & Osteopatía, como especialistas en Neurodesarrollo en Pediatría, sabemos que los reflejos primitivos residuales pueden significar un retraso en el desarrollo motor, generando problemas de motricidad gruesa y fina, dificultades en el equilibrio, problemas posturales, problemas de hipersensibilidades, dificultades en el aprendizaje escolar como en la lectoescritura, entre muchas otras dificultades… Detectar si un reflejo no está integrado nos aclarará la posible causa del problema del niño y crear un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos no inhibidos.

¿Qué síntomas puede tener un niño si no ha integrado algunos reflejos?

  • Dislexia y dificultades de aprendizaje.
  • Malas posturas.
  • Poco equilibrio.
  • Coordinación pobre, o niños “torpes”.
  • Problemas de atención y concentración.
  • Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos.
  • Hiperactividad o Hipoactividad (niños demasiado parados para su edad).
  • Fácil distracción.
  • Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
  • Impulsividad, niños “intrépidos” o niños muy timidos con dificultades para relacionarse con el entorno.

Tipos de reflejos primitivos retenidos o no integrados.

Hay muchos tipos de reflejos primitivos retenidos o no integrados que son importantes para el desarrollo del niño. A continuación te explicamos los más comunes:

El Reflejo de Moro establece la reacción instantánea al estímulo antes de que la parte consciente del cerebro haya tenido tiempo para valorar la situación y dirigir una respuesta adecuada. Se inhibe normalmente a los 4 meses de vida postnatal para ser reemplazado por la respuesta de “alerta” del adulto. Los niños que tienen todavía un reflejo de Moro tienden a ser hiperreactivos ante estímulos menores, exhiben comportamiento inmaduro y tienen dificultades en filtrar los estímulos sensoriales “no importantes” en un entorno con abundancia de estímulos. Esto puede resultar en una “sobrecarga sensorial” y afectar a la atención y al comportamiento.

El Reflejo Tónico Laberíntico (RTL) en niños mayores es significativo porque tiene influencia sobre el tono muscular y puede interferir en el desarrollo de reacciones de enderezamiento y equilibrio posteriores que son la base de la integración propioceptiva y la coordinación y control de los movimientos oculares. El RTL está asociado a disfunciones cervicales perinatales y patrones de extensión excesiva.

El Reflejo Tónico Asimétrico Cervical (RTAC) en los niños en edad escolar puede jugar un rol importante en los problemas específicos de escritura e interferir en la coordinación ojo-mano. Es a menudo un factor en el niño que puede solventar los problemas verbalmente pero no puede tener el mismo resultado sobre el papel.

El Reflejo Tónico Simétrico Cervical (RTSC) se vincula a dificultades en integración de la parte superior e inferior del cuerpo y en la coordinación ojo-mano, ambas necesarias para un rendimiento escolar adecuado. También puede ser la causa de problemas de postura, habilidad para estar quieto y para la atención.

El Reflejo Espinal de Galant se asocia a las dificultades del niño para sentarse quieto, mantener la atención y la coordinación en los movimientos de la pelvis.

El Reflejo de Agarre Palmar residual puede afectar al desarrollo de los movimientos independientes de los dedos y a la manualidad, como el escribir.

Un Reflejo Plantar residual puede afectar al desarrollo del equilibrio y de la coordinación de los miembros inferiores.

Por último, el Reflejo de Babinsky es un indicador de disfunción en la maduración del sistema nervioso central.

La fisioterapia como solución a los reflejos primitivos retenidos o no integrados.

La fisioterapia pediátrica es la solución perfecta para un niño con reflejos primitivos retenidos o no integrados. Para lograr la integración de estos reflejos primitivos se utiliza la terapia de movimientos rítmicos y trabajos de estimulación sensorial y motora. Esta terapia se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Son ejercicios y estímulos sencillos, que recrean los movimientos naturales del bebé para la integración de reflejos. De esta manera se restablecerán las conexiones neuronales que los niños no pudieron hacer en su momento de forma natural.

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